Dominar los Celos: El Control ¿te potencia o te limita?

141259761A sugerencia de nuestra amiga María, vamos a abordar el tema del control, como uno de los aspectos básicos que pueden motivar sensaciones celosas.

En muchos de los artículos que tenemos publicados, hemos propuesto que para Dominar los Celos, es imprescindible controlar nuestras emociones, pensamientos y acciones. Aunque parece obvia la diferencia entre el control limitante y el control que potencia a las personas, vamos a explicarlo, para que no quede margen a tergiversaciones de lo que queremos plantear.

Como en todos los acontecimientos de la vida, la utilidad de una idea, una palabra, un gesto o una acción, esta dada por sus resultados. Podemos afirmar que es necesario gestionar las emociones, la mente, las actitudes y los comportamientos para lograr Dominar los Celos, lo que a su vez implica un cierto nivel de control inherente en todos los aspectos mencionados. Sin embargo, un estilo controlador para relacionarse en pareja puede ser lo que despierte al monstruo de los celos.

Como saber entonces hasta donde o cuando es útil el control y cuando afecta negativamente?

Hay varios conceptos a través de los cuales puedes saberlo:

1. Pregúntate hacia quien va dirigido el control: controlar a otra persona significa que estás en una posición de autoridad frente al otro, como sucede en el caso de los padres con sus hijos, los profesores con sus alumnos o los jefes con sus subordinados, cuando marcan limites, pautas de comportamiento u objetivos a cumplir.

En el caso de la pareja, debe haber una relación igualitaria, al mismo nivel. No se controla al otro, sino que se hacen negociaciones y se llega a acuerdos que luego cada uno cumplirá por voluntad propia.

Desde este punto de vista,  todo control que se ejerza desde la superioridad hacia la pareja, inclina la balanza hacia el control limitante y obstaculiza el objetivo de “Dominar los Celos”.

 

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2. Identifica lo que origina el control: dentro de la convivencia y las relaciones hay un continuo intercambio de información sobre actividades y horarios, con el fin de coordinar los quehaceres del día a día. Este tipo de “control” no es problemático porque lo originan situaciones prácticas: quien tiene tiempo para ir al supermercado, para ir a buscar los niños, reservar el tiempo para salir a comer con familia o amigos, por poner algunos ejemplos.

El control limitante surge cuando buscas información acerca de la vida de tu pareja, porque no confías en él/ella y quieres asegurarte que no te esta siendo infiel, o porque te da miedo que conozca otras personas y encuentre alguien que le guste u otras posibilidades que se alejan de la coordinación habitual que requiere cualquier tipo de relación.

3. Revisa la frecuencia de los comportamientos controladores: el control se convierte en limitante en la medida en que aumenta su frecuencia. Lo común en las personas que sienten celos es que el controlar a su pareja se convierta en una de las partes más importantes de vida y que se lleve a cabo todos los días, lo que implica un desasosiego permanente.

4. Identifica la intensidad del control y el descontrol: en las personas que sienten celos, el control pasa de ser una necesidad de coordinación o un deseo de saber, a una exigencia y una imposición. Al llegar a este punto, el control se ha vuelto limitante y generalmente se acompaña del descontrol emocional y conductual.

El control que te potencia es aquel que pone freno a las ideas, emociones, actitudes y comportamientos que te hacen daño a ti, a tu pareja y a tu relación. El que te ayuda a recuperar tu poder personal y promueve tu capacidad de elección. Es a través de este tipo de control que llegarás a Dominar los Celos. El control limitante hace todo lo contrario.

¿Qué tipo de control utilizas en tu vida?

Clara y Sergio

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