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5 razones por las que es posible Controlar los Celos

5 razones por las que es posible Controlar los Celos

Los celos son un problema complejo pero con solución. Antes de explicarles estas 5 razones, vamos a definir claramente para qué tipo de personas es este artículo. Así solo lees la primera parte y no pierdes el tiempo con el resto.

¿Quiénes sufren por los celos?

Las personas que están sufriendo por los celos las podemos dividir en tres grandes bloques.

  1. Las personas con tendencia a los celos. Quienes los están experimentando.
  2. Las personas receptoras de esos celos.
  3. Las personas del entorno.

Los bloques 2 y 3 requieren un artículo aparte. Así que nos ocuparemos solo del primer bloque en este artículo, las personas que sienten celos. Como podrás deducir fácilmente, en muchas ocasiones ambas personas son celosas, por lo que el asunto se vuelve más complicado de lo que ya es. Incluso puede llegar a ser chistoso (o patético) ya que se da el caso de que las parejas discutan a ver cuál de los dos es más celoso que el otro. En este caso se combinarían los bloques 1 y 2, pero como dijimos nos vamos a centrar en las personas que los sienten, no en quienes son las receptoras de esos comportamientos celosos.

División entre quienes los sienten

Las personas que sienten celos a su vez se pueden dividir en dos grandes bloques:

  1. Las personas que no quieren que los celos arruinen su tranquilidad y su relación de pareja.
  2. Las personas que los justifican diciendo cosas como “los celos son amor”, “si no celas no amas” y que estar en pareja implica obligatoriamente vivir en un mar de conflicto, reclamaciones, persecuciones, vigilancia, pérdida de la privacidad, humillaciones y otras tantas experiencias turbulentas.

Como las personas que justifican los celos, probablemente lo ven como algo normal sobre lo que no hay que hacer nada, pues este artículo tampoco es para ellas.  

Así que ya vamos definiendo un poco más el público objetivo de este artículo:

Personas que sienten celos, sufren con ellos y no quieren que éstos los dañen a ellos mismos o a las personas que aman.

Estado de necesidad de cambio

Pero aún nos falta hacer una división más. Estas últimas personas también las podemos dividir en varios bloques.

  1. Las personas que ya están desesperadas porque han intentado controlar los celos, por cuenta propia y con ayuda de profesionales, pero no han podido y están convencidas de que esa tendencia ya no se puede cambiar.
  2. Las personas que tienen la esperanza de que con alguna ayuda puedan hacerlo.
  3. Las personas que sufriendo por los celos y sabiendo el daño que hacen se justifican diciendo “yo soy así” y no puedo hacer nada al respecto.

Tanto para las personas del grupo 1 como la del 2 son el objetivo de este artículo.

Este artículo no es para las personas que…

  • Son personas que sienten celos, pero les parece que es lo normal, que solo están defendiendo lo que es “suyo” o que “los celos son una muestra de amor”
  • Personas que están convencidas que “son así” y no es posible cambiar.

Así que si eres de las personas que siente celos pero quiere hacer algo para controlarlos, independientemente de que hayas intentado muchas cosas o que simplemente tengas la esperanza de que es posible manejarlos, revisa estas 5 razones por las que es posible controlar los celos.

Razón No. 1: Porque no es cierto que “Los celos son Amor”.

Razón No. 2: Porque toda persona se merece vivir una vida tranquila en sus relaciones de pareja.

Razón No. 3: El cambio es posible.

Razón No. 4: Porque hay personas que lo han logrado

Razón No. 5: El problema no son los celos, son las estrategias con las que intentas controlarlas.

Razón No. 1: Porque no es cierto que “Los celos son Amor”.

 

Por más que te lo justifiquen loas amigos y las amigas e incluso algunas teorías, “Los Celos NO son Amor”. Las versiones “light” de esta idea, cuando las personas quieren justificar ciertos comportamientos, es “un poco de celos es un poco de amor”, o “si lo(a) celas es porque le quieres o porque te interesa”.

Vamos a llamar las cosas por su nombre:

  • Los Celos NO son Amor.
  • Un poquito de celos no es un poquito de amor. Un poquito de celos es…un poquito de celos. Y en muchas ocasiones, esta forma de decirlo es un eufemismo* (Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante), porque en realidad lo que está pasando es que los celos están ganando terreno.
  • Si te interesa una persona, te interesa, no la celas.
  • Si quieres a una persona, la quieres, la cuidas, la acompañas, la entiendes, no la celas.

Es un tema de lógica básica. Vamos a demostrártelo.

Hagamos un juego: En la siguiente imagen, tacha las palabras que tu asociarías con lo qué ES AMOR.

No podemos decir que lo opuesto al Amor son los celos, más bien sería el Odio (o la indiferencia, como dicen las canciones), pero sí van en direcciones contrarias. No puedes decir que Amas a una persona y tu manera de comportarte es humillarla, vigilarla, descalificarla, dudar de ella, encerrarla, etc; porque todos esos son comportamientos contrarios a una definición medianamente sensata de lo que es Amor.

Bien, RAZON No. 1 para Controlar los Celos: Entender que los Celos y el Amor no van juntos, ni siquiera se parecen y provocan reacciones contrarias.

Razón No. 2: Porque toda persona se merece vivir una vida tranquila en sus relaciones de pareja.

¿Para qué hacemos pareja? ¿Para qué nos metemos en una relación?

Parecen obvias las respuestas, pero son más complejas de lo que parecen.

Primero…

…hoy más que nunca las personas se están convenciendo de que “puede ser” agradable estar en pareja, pero que no es un requisito indispensable, ni para existir, ni para tener una vida satisfactoria.

Segundo…

…cada vez más personas, en especial las mujeres, se plantean no ser madres, ni solas ni acompañadas. Así que el argumento de que debemos hacer pareja como una obligación o un destino de todo ser humano que garantice la supervivencia de la especie, por lo menos en estos tiempos, no se sostiene. Ya no solo porque muchas mujeres no quieren vincularse con el cuidado de otra persona durante todo el resto de su vida, sino porque además le atribuyen conceptos de desesperanza sobre el futuro de la humanidad. 

Con argumentos tan valiosos y respetables como “¡Es irresponsable traer más personas a este mundo!” “¿Para qué traer personas a esta realidad tan desastrosa?” “La realización de la mujer no es la maternidad”.

Las respuestas obvias, muchas veces poco meditadas (hasta que las cosas empiezan a salir mal) es que hacemos pareja porque es el destino de todo hombre y toda mujer, estar en compañía; porque a través de esa tendencia (biológica y social) garantizamos la reproducción de la especie); porque permite tener un entorno más óptimo para la crianza y educación de la prole, etc.

Hacemos pareja para…

Ahora, la razón tácita, aún más obvia, es que hacemos pareja porque anhelamos que al estarlo aumentaremos nuestro nivel de satisfacción con la vida, bajo hipótesis como “si estar solo es triste, estar en compañía es alegría”.

Estar en compañía nos permite conocernos más a nosotros mismos, tener momentos íntimos que te hacen parecer que alcanzas el cielo, afrontar los problemas individuales y mutuos con una sensación de que tienes a alguien que te apoya. En definitiva, se supone que nos hacemos pareja porque queremos estar bien, crecer, tener una vida satisfactoria y estimulante, contar con alguien que te acepta como eres, y en contra de todo pronóstico (jajajaj, sarcasmo) prefiere estar contigo que con cualquier otra persona.

Diré solo de pasada que esta idea de pareja también está siendo revaluada y cada vez ganan más terreno los modelos “poliamorosos” (no confundir con pareja abierta, que está relacionado, pero no es lo mismo) donde ya no solo se hace pareja sino “trieja” (jajaja), cuatreja “(jajajajajajajaj)”, “polieja” (¡Madre mía, se ha ido la pinza). Tal vez sería más propio decir, tríos, cuartetos y policondiciones, pero ya me entenderon, ¿no?. No podemos profundizar en esta nueva realidad, pero sí señalar el supuesto de que es posible que el auge de estas “nuevas” (de nuevo no tienen nada) formas de relación se debe a un desencanto del modelo “tradicional” de hacer pareja.

Desde el más puro hedonismo, tendencia y derecho al placer, hacemos pareja porque ese estado promete (a pesar de los problemas) ofrecer un panorama más satisfactorio que no tenerlo.

Así que, a pesar de que el sufrimiento es parte de la condiciones de vida que el ser humano padece o se ha inventado, no hacemos pareja con la intención de sufrir. Por extensión, aunque el amor puede traer sufrimiento, no amamos para sufrir. El sentido de amar, de hacer pareja, no es sufrir. Se supone que es todo lo contrario.

Vivir una vida satisfactoria…

…estimulante, de crecimiento, donde se asumen retos, riesgos y nos hacemos mejores porque los afrontamos, es un derecho de todos los seres humanos. Se dice muy fácil y suena muy bonito en la comodidad de ciertas condiciones, pero a ver si se tiene el valor de decirle esto mismo a los millones de personas que pasan hambre, refugiados, desplazados y explotados que solo han conocido dolor en su vida. Decir que nos merecemos una vida tranquila, llena de oportunidades y retos motivantes, parece como un mal chiste y un insulto.

Sin embargo, sin olvidarnos de quienes lo están pasando mal, la pregunta es:

¿Crees que te mereces tener una vida tranquila y satisfactoria, estés solo(a) o acompañado(a)?

Casi con seguridad, la respuesta de la mayoría sería que sí.

Las personas que sintieron que no se lo merecen, llevan otras cargas, otras culpas, otros traumas, otros sesgos de personalidad y de crianza. Posiblemente no es que no se lo merezcan sino que esas personas CREEN que no se lo merecen. Discusión para otro momento.

En la balanza de la satisfacción y el sufrimiento, hacer pareja debe inclinarse a favor de la primera, de la satisfacción, que va de la mano de valores y comportamientos consecuentes con esa sensación: crecimiento, libertad, respeto, apoyo, solidaridad, compañía, etc. ¡Veee! Las mismas palabras asociadas al AMOR, ¡qué coincidencia!.

Cuando la balanza de la relación se inclina hacia el sufrimiento, la humillación, el descontrol, la persecución, la agresión, (¡Otra casualidad, se parece a lo que son los celos!) entonces se empieza a pensar ¿Qué sentido tiene hacer pareja?

Así que, RAZÓN No. 2 para Controlar los Celos: Tienes derecho a una relación de pareja tranquila y que nutra, te haga crecer, te posibilite niveles de satisfacción que le dé sentido al estar en ella.  

Razón No. 3: El cambio es posible.

No nos extenderemos mucho en esto. Al final diremos. RAZÓN No. 3: “El cambio es posible”.

En esta ocasión, nos dirigimos a las personas que están convencidas que las personas no cambian. Ahí ya tenemos un primer problema. Desde hace cientos de años sabemos que cuando una persona tienen una convicción (ahora la neurociencia lo ratifica) buscará argumentos para asegurar, revalidar, apuntalar, aferrarse, a esa convicción. La tendencia natural del ser humano ante algo en lo que cree es buscar razones que le reconfirmen, no buscar razones que le digan que está equivocado.

Así que si una persona está convencida de que “el cambio no es posible”, convencerle de lo contrario será una tarea difícil.

Esta idea se extiende con curiosas características a la posibilidad de que los seres humanos podemos cambiar. Esos llamativos argumentos, tienen en ocasiones enciclopédicos volúmenes de teorías, pero en definitiva vienen a decir que una vez una persona se ha estructurado (en algún momento de la infancia) ya no será posible cambiar y estará determinado por eso el resto de su vida. No hace falta decir que ese determinismo está mandado a recoger.

¿Pecar de ingenuos?

Entendemos que quienes piensan así dirán que nosotros somos los equivocados y que pecamos de ingenuos. Está bien, cada uno con milonga. Tú, quien nos lee, tienes capacidad de juicio y razonamiento y al final tomarás posición al respecto.

Para nosotros “el cambio es posible”, no solo en la vida, sino en aspectos sustanciales (y superficiales) del comportamiento humano.

Independientemente de su historia personal ( o gracias a ella) una persona machista, puede dejar de serlo, una persona poco detallista, puede volverse cuidadosa y considerada, una persona que no sabe expresar sus emociones puede aprender a hacerlo, una persona que sostenía una idea con vehemencia, puede encontrar cambiar de posición, una persona intolerante puede volverse inclusiva, una persona con adicciones puede dejarlas, una persona “infiel” puede dejar de serlo, una persona agresiva puede aprender a controlar sus reacciones, una persona que cree que el cambio no es posible, puede llegar a descubrir que sí existe el margen para el cambio de las persona.

 

Aquí, las personas más “pillas” dirán, “y una persona que cree que el cambio es posible puede cambiar de opinión y empezar a creer que el cambio no es posible”. ¡Y ahí el mundo IMPLOSIONA! ¡BOOOOOOOOOOOM!. Amigo, amiga, si esto sucede es porque el cambio es posible con lo cual nos metemos en el reino de la paradoja.

Si has intentado de muchas maneras (generalmente tiene que ver con la fuerza de voluntad y dos o tres videos en Internet) controlar los celos y no has podido, esperamos que no hayas llegado a la conclusión de que dejar de ser celoso(a) es imposible. Puede que sea difícil, pero no imposible.

Y haciendo gala de la paradoja que apareció en esta sección, la pescadilla que se muerde la cola, diremos que RAZÓN No. 3 “El cambio de las personas que sufren por los celos ES posible”.

Razón No. 4: Porque hay personas que lo han logrado

Hemos sido testigos de cientos de procesos de cambio. Posiblemente por ello estamos convencidos de que el cambio es posible.

Las personas que sufren por los celos, que pasan las noches sin dormir pensando en qué estará pensando o haciendo su pareja, que se angustian ante el más mínimo amago de que los pueden abandonar (por otro u otra), que sienten un malestar en el estómago, mareo, ganas de vomitar, solo con un mínimo pensamiento de que su pareja puede “hacer” algo con alguien que no sea él o ella, que cada vez que su pareja demuestra interés por alguien o algo se le dispara sus más primarios  instintos agresivos, que entra en depresión cada vez que la pareja insinúa que le agrada (incluso hasta un personaje público) porque se siente menos atractivo(a), menos capaz, menos todo, que está convencida que su pareja es de su propiedad y quiere “matar y comer del muerto” cada vez que alguien mira o tiene contacto con “su propiedad”, que pierde el apetito, las ganas de vivir, su vida social, el respeto por sí mismo(a) y su dignidad por el hecho de que su pareja insinúe que a lo mejor no deberían estar juntos, son personas que han podido transformar todo eso y alcanzar un grado óptimo de gestión de sus emociones.

Somos testigos

Como lo hemos visto (hemos ayudado también) que estas personas han sido capaces de alcanzar un nivel de satisfacción personal y de tranquilidad en sus relaciones trasformando todas esas sensaciones y reacciones es que nos atrevemos a decir que Manejar los Celos es posible.

Cuando los celos hacen su aparición y se instaura la desconfianza, y con ella empiezan las películas mentales, la persecución, la vigilancia, las obsesiones, todo en la relación va a ir de mal en peor. Los celos no se irán solo con la fuerza de voluntad.

Cientos de persona han logrado superar los celos. Cientos de personas sienten que se merecen una vida de pareja tranquila, donde puedan crear ambientes constructivos de relación. Los celos no atendido, no contrarrestados, no limitados siempre tenderán a ir a más, y con ello a la destrucción de la relación y de las personas involucradas. No nos referimos a la pareja solamente, también a las familias y amistades alrededor de la pareja. El problema de los celos puede llegar a dimensiones mortales.

 

No podemos negar  que hay personas que lo han logrado solas, pero son una minoría. En general, hay que hacer algo deliberado, sistemático, consciente para contrarrestar los celos y los comportamientos asociados a éstos.

RAZÓN No. 4 por la que es posible controlar los Celos, porque muchas personas que han padecido de ellos, han conseguido dominarlos, mantenerlos a raya, recuperar la tranquilidad que éstos le habían quitado y han logrado hacer relaciones de pareja gratificantes, donde los celos dejaron de ser los protagonistas.

Razón No. 5: El problema no son los celos, son las estrategias con las que intentas controlarlas.

 

Como muchas otras problemáticas, los celos en el fondo no son el problema. La mayoría de los problemas humanos se mantienen y se refuerzan porque no se han encontrado las soluciones adecuadas para los mismos. ¿Parece una lógica sencilla, no? Pero la realidad es muy diferente.

Las personas se aferran a intentos de solución equivocados y pocas veces son capaces de darse cuenta que el problema, no es el problema en sí, sino la manera errática y persistente en que aplican aparentes soluciones que en poco o nada mejoran la situación.

Al intentar Controlar los celos, el asunto es igual. Las personas quieren superarlos, pero no pueden porque no tienen las herramientas adecuadas para hacerlo o porque insisten una y otra vez con herramientas que han demostrado que no sirven. ¡Pero las personas solo cuestionamos el problema, no las soluciones equivocadas! Y con esto lo único que conseguimos es que no solo el problema persista, sino que empecemos a creer que tiene mayores dimensiones o, incluso, que efectivamente se vuelva mucho más grande.

Por ejemplo…

…las personas con celos sienten que una manera en que podrán alcanzar la tranquilidad mental acerca de qué hace y no hace su pareja mientras no esté con ella (incluso cuando está) haciendo cientos de preguntas inquisidoras y persecutorias. Por más claridad que la persona afectada intenta dar, por más explicaciones y respuestas dé la persona, quien siente los celos siempre tiene la duda de hay algo más oculto, con lo cual redobla sus preguntas y sus pesquisas. 

Y así se mete a una espiral de reclamaciones, persecuciones y vigilancia obsesiva que atrapa a su pareja, porque entre más respuestas intenta darle, entre más explicaciones ofrece, más inseguridad se genera en la persona que siente los celos.  También acá la persona que es celada aplica intentos de solución equivocadas que hacen que por más explicaciones que dé se ve forzada a dar aún más información. Y de esa manera se construye un problema que pudo ser atendido desde el principio de una manera diferente en un problema de grandes proporciones que puede terminar con la relación, que sume en la angustia a la persona que cela y de miedo a la persona que es celada, y las consecuencias, si el asunto sigue creciendo pueden ser insospechadas, pero generalmente dramáticas.

Seguramente, quienes han llegado hasta aquí esperarán que demos la solución a este tipo de problema, porque es de lo más común en las parejas que sufren por los celos, pero no es posible en este momento, porque sería muy largo e incluso irresponsable, porque nos uniríamos a las personas que utilizan un intento de solución equivocado y es tratar de “pillar” alguna clave para ver si es la que se ajusta a su situación. Pero, aunque nos gusta dar claves a nosotros también, para este caso en particular se necesita una atención más especializada.

Diremos, de manera general, que la clave o la RAZÓN No. 5 es que si en lugar de centrarte en los celos te concentras en las herramientas o intentos de solución que estás usando para controlarlos, podrás tener más alternativas para conseguirlo.

En Domina tus Celos llevamos muchos años reflexionando, estudiando, opinando y aprendiendo del tema de los celos y estamos convencidos que es posible Controlarlos y que constituyen uno de los principales problemas que las parejas y la sociedad en su conjunto tienen que enfrentar y resolver.

Y justo porque nos gusta aprender, queremos preguntarte:

¿Qué otras razones encontrarías que le den esperanza a las personas que quieran Controlar los Celos?

¡Comparte para ayudar a más personas!

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